Cartas Amor y Misericordia
Las cartas de la colección Amor y Misericordia abordan temas de suma importancia para la constitución de nuestra espiritualidad: el Amor y la Misericordia. Muestran cómo Santa María Bernarda se sumergió en una relación íntima con la Santísima Trinidad, el Dios Uno y Trino, fuente de la que emana el don del carisma congregacional.
Vivir en el Amor de Dios
Queridas hermanas, qué hermosa y maravillosa vida sería vivir en el amor de Dios, de manera que también Dios pudiera vivir con gusto en nosotras.
Vid Verdadeira
Usted habrá contribuido con buena parte para que el vino que me mando resultara tan excelente.
Vale la pena arriesgarse
Escale usted uno por uno los peldaños que conducen al santo amor de Dios. Cara hija, sacrificar la propia voluntad para fundirla con el Santísimo querer Divino, es un acto tan grande y sublime, que finaliza no en un valor creado, sino en el mismísimo Amor Increado.
Un peldaño más
Que la voluntad del Sacratísimo Corazón de Jesús sea el ten del orientador de su vida entera. Mi querida, suba decididamente un peldaño más en el amor.
Todo Por ti y por nuestras Misiones
La buena práctica del silencio termina en corto tiempo en una fuerte vida interior. Ahora bien, la vida oculta en Dios es el tesoro escondido en el campo, al que alude el santo Evangelio.
Todo Por Ti
Si usted práctica resueltamente los propósitos que me indicó en su esquelita, será feliz en su vida consagrada.
¡Todo Poco a Poco!
Al auténticamente acrisolado amor a Dios preceden diversas fases de purificación. Ocupan entre éstas lugar destacado los padecimientos físicos; sin negar por esto, que las penas morales hieren con mayor profundidad
Si Obedeces Amas
Alma consagrada, déjate guiar en todo por el amor. El amor es siempre el camino más corto al sacrificio y a la santa obediencia.
Se Fiel
Si eres atenta descubrirás que mi gracia te hace conocer siempre más y mejor la vanidad e inconsistencia de las cosas pasajeras, y finalmente te hará palpar también tu propia nada, y tú te sentirás libre.
Primer Fervor
Ustedes acaban de salir de los santos ejercicios espirituales y deben estar llenas de santo fervor para servir a Dios con gran fidelidad.
