“Habla, Señor, que tu siervo escucha” (1 Sam 3, 9). La voz de Dios sigue resonando hoy, y lo hermoso es que sigue encontrando eco en el corazón de los jóvenes. Como Congregación de Hermanas Franciscanas Misioneras de María Auxiliadora hemos podido experimentar que el Señor no deja de llamar, y que nuestra misión está viva cada vez que hacemos presencia cercana, sencilla y fraterna junto a ellos.

Semana Vocacional en la Diócesis de Girardota

Del 6 al 13 de julio de 2025 vivimos un tiempo de gracia en la Semana Vocacional de la Diócesis de Girardota. No fue solo un evento en el calendario: fue un eco de esperanza que sigue vibrando en la vida de los jóvenes.

En la Parroquia San Antonio de Padua (Barbosa) compartimos el carisma franciscano y acompañamos a quienes buscan la voluntad de Dios. Entre sonrisas, dinámicas, recorridos por colegios y encuentros juveniles, descubrimos que la vocación también se revela en la sencillez de lo cotidiano. Fue una experiencia alegre, cercana y esperanzadora, donde la Iglesia se mostró viva y en camino.

Encuentro con aspirantes en la fraternidad del Colegio Bifii.

Ese eco vocacional también resonó en casa del 25 – 27 de julio en la fraternidad del Colegio Biffi nos reunimos con aspirantes de El Carmen de Bolívar y Cartagena.

Juntas vivimos un fin de semana de oración, fraternidad y discernimiento, donde las jóvenes pudieron saborear la belleza de nuestro carisma y dar pasos concretos en su búsqueda de la voluntad de Dios.

Jubileo de los Jóvenes en Bogotá

En el marco del Año de la Esperanza, la Arquidiócesis de Bogotá celebró el 23 y 24 de agosto el Jubileo de los Jóvenes, con la participación de más de 1.000 jóvenes.

Fue un encuentro lleno de fe, música, arte, oración y fraternidad. Allí confirmamos que Jesús camina con esta generación y que la pastoral vocacional sigue siendo un puente que conecta sus sueños con el proyecto de Dios.

Los jóvenes renovaron su fe, reforzaron lazos de comunidad y se sintieron enviados a llevar esperanza y Evangelio a sus entornos. ¡Qué regalo acompañarlos en este proceso!

Queridas hermanas, estos acontecimientos son una clara confirmación: hay jóvenes sedientos de sentido, abiertos a la voz de Dios y dispuestos a responder com generosidad. Nuestra presencia sencilla, alegre y testimonial es semilla de esperanza en sus corazones.

La pastoral vocacional no es solo una tarea, es un estilo de vida: estar cerca, escuchar, animar, compartir. Allí donde una hermana se hace presente, allí un joven puede descubrir que Dios lo llama.

Sigamos caminando juntas, convencidas de que nuestra vida consagrada franciscana sigue siendo una respuesta actual y necesaria para el mundo de hoy. El eco de Dios resuena en esta generación, y nosotras estamos llamadas a mantenerlo vivo com nuestro testimonio y alegría.