En el contexto educativo de niños, niñas y adolescentes en Colombia, se viene estructurando un proceso formativo basado en el programa alternativos a la violencia – PAV. Los talleres son preparados y dirigidos por la región franciscana sin fronteras de Colombia.

Los talleres implican un trabajo de equipo transformacional de los facilitadores con experiencia para ser desarrollados a la altura de la metodología PAV “ afirmación, escucha y comunicación asertiva, construcción cooperativa, creación de comunidad”. De esa manera, ejercicios de ritualizaciones dentro de los colegios y escuelas, ayudan a alcanzar competencias en la gestión emocional de relacionamiento con los demás, crecimiento personal en una práctica cotidiana del autoconocimiento, autorregulación, autonomía, empatía y colaboración.

La iniciativa involucra la formación para la paz y la reconciliación, en la que los orientadores de grupo en cada grado, ejecutan la guía entregada con antelación. Y a través de un elemento
de la naturaleza, en este caso animales como la mariposa “alas que cuentan historias” entre otros, se visualiza la caracterización, su anatomía, su desarrollo y evolución camino hacia la adultes, para ello se crea un trasfondo motivador, en este caso de la mariposa el poder de la transformación. Las guías son preparadas por facilitadores del PAV, que inducen con títulos llamativos el ejercicio de desarrollo del PAV durante el día.

En el desarrollo de la convivencia PAV, las agendas se realiza en un día por semestre y por grado de estudiantes desde nivel de Preescolar (niños (as) de tres años en adelante), nivel básica
primaria y básica secundaria, nivel de la media.

El compromiso es un desafío formativo permanente de facilitadores entre los maestros, directivos docentes que han realizado todos los niveles del PAV, con capacidad de aplicar la
transversalización del conocimiento aplicado con todos los estudiantes y es una condición necesaria en la aplicación de la metodologia. Así llegan a impactar en la transformación del ambiente escolar en la formación del SER – CONVIVIR que podríamos llamarla la sincronía del SER con el Saber, el hacer, para la convivencia sana de todos.

La experiencia vivida de seis años del PAV con maestros, directivos docentes y estudiantes en los diferentes colegios de la región franciscana sin fronteras a la que pertenece el Colegio Franciscano Palermo de San José, da cuenta de un impacto positivo, fraterno, acogedor que refleja transformación educativa en el siglo XXI, y va creciendo como una burbuja dinámica en la
convivencia escolar en nuestro país de Colombia.