Evangelio de Lucas (Lc 3, 10-18)
En aquel tiempo:
10 La gente le preguntaba: «¿Qué debemos hacer entonces?».
11 El les respondía: «El que tenga dos túnicas, dé una al que no tiene; y el que tenga qué comer, haga otro tanto».
12 Algunos publicanos vinieron también a hacer bautizar y le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?».
13 El les respondió: «No exijan más de lo estipulado».
14 A su vez, unos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?». Juan les respondió: «No extorsionen a nadie, no hagan falsas denuncias y contéstense con su sueldo».
15 Como el pueblo estaba a la expectativa y todos se preguntaban si Juan no sería el Mesías
16 él tomó la palabra y les dijo: «Yo los bautizo con agua, pero viene uno que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de desatar la correa de sus sandalias; él los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.
17 Tiene en su mano la horquilla para limpiar su era y recoger el trigo en su granero. Pero consumirá la paja en el fuego inextinguible»
18 Y por medio de muchas otras exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Noticia
Palabra del Señor.