Ave María
En Jesús amada hija:

Aproveche cuidadosamente toda partícula de tiempo, y al mismo tiempo manténgase serenamente recogida caminando o trabajando. Le digo también que no se detenga intimamente en lo que dice y hace, porque así cumple la Santísima Voluntad de Dios. Vea, el valor del tiempo es tan grande, que sólo lo reconoceremos cuando ya hayamos entrado en la otra vida, y donde admiraremos el premio y las gracias prevenientes que con su diligente aprovechamiento hemos conseguido. Por tanto, querida hija, diga a sus confiadas que dejen de perder tiempo con preguntas y explicaciones verbosas, sin ni son ton. Ah, la gracia de Dios, obra maravillas en las almas interiores y silenciosas!

¡Adiós!
Por María, la Santa Madre de Dios, la saluda cordialmente su madre del Sagrado Corazón de María.

Cartagena, Septiembre 21 de 1916
A8 Pg. 80