Ave María
En Jesús amada hija:
En Jesús amada hija María Bonaventura: Como Ud. Ya se ha consagrado definitivamente al Esposo su alma, le toca ahora amarlo más que antes, servirle con redoblada fidelidad, combatir con más valor sus malas inclinaciones. ¡Ea!, qué bueno sería que se hiciera una hijita muy humilde y obediente. Mire, queridísima hija, Ya sería tiempo de reconocer que su exagerada susceptibilidad es puro orgullo refinado. Vea .ya no tiene por qué desanimarse y desconfiar en cuanto a su vocación. Póngase sencillamente en manos del buen Jesús, amélo, confíe en El y responda generosamente a sus bien intencionadas exigencias.
¡Oh qué dicha!, Ud. Pertenece ya al Señor para el tiempo y la eternidad. !Adiós¡
Por el corazón de Jesús la saluda su madre,
María Bernarda del Sagrado Corazón de María. Ore por mi.
Cartagena Julio 5 de 1919
A 3 Pg.41
Cartas Amor y misericordia