Ave María
En Jesús amadas hija:
Espero que realice la misión que el buen Dios le ha asignado animosa, constante y fidelísimamente. Hoy, como siempre, le suplico que evite la pusilanimidad e inconstancia, sabiendo que el buen Dios es magnánimo en grado infinito con las almas que confían filialmante en El. Cierre sus oídos adrede ante lisonjas e insinuaciones mundanas contrarias al Santo Evangelio, humildad, sencillez y pobreza franciscana, a pesar de que alguien la quisiera convencer de que ya no son practicables en el tiempo presente. Apóyese firme y decididamente en el buen Dios. San Francisco nuestro
padre, los ángeles y santos todos, porque con su ayuda vencerá a sus adversarios.
Formando con su colaboradora una sola alma y un solon corazón, prodiguen en buena unión amor maternal a sus confiadas, y si se ven obligadas a aplicar cierta seriedad, restañen prontamante las heridas causadas con miradas, sonrisas y gestos auténticamente bondadosos.
Saber animar y estimular a las principiantes tímidas y vacilantes, y aún a las hermanitas recargadas de mucho trabajo, es un deber y medio eficaz para reconfortar y consolar.
Naturalmente, las queridas Niñas deben aprender también a soportar una palbra seria a su tiempo, e igualmente deben prácticar las costumbres vigentes en nuestra pequeña Congregación.
Quiera Dios que con su gracia y ayuda perseveren, seam fieles en lo pequeño, sufran y luchen sin cansarse, resistan a los huracanes y lleguen a ser pequeñas mártires por amor a Jesús que tanto las ama , y que por Uds. Y todos los hombres se ha sacrificado con inmenso amor.
Por el Corazón de Jesús y el dulce ninõ de Belén la saluda su anciana Madre María Bernarda del Sagrdao Corazón.
Obra Pía Diciembre 13 de 1920
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