Ave María,
En Jesús amada hija: “Hasta el presente ninguna mente humana ha descubierto lo que Dios preparado para aquellos que le aman”.
Ah, querida hija, si tuviéramos presente todos los días esta promesa de Dios, nada ni nadie nos molestaría demasiado.
Entonces, piense en esta felicidad sin fin, ame a Jesús siempre más y más, y libérese día tras día de alguma imperfección. Yo conozco perfectamente las cosas que le
cuestan a Ud., y lo difícil que es cortar hilo tras hilo el tenue y enmarañado tejido del amor propio y descubrir piltrafa por piltrafa de nuestra naturaleza caida es una insigne
gracia a Dios que supone un autoconocimiento; pidasela al Divino Corazón de Jesús para que la purifique y la inflame en santo amor de Dios.
Por los corazones de Jesús y de María, la saluda su madre del Sagrado Corazón de María. ¡Ore por mí!
Cartagena Enero 19 de 1920
A 9 Pg.82