Ave María
En Jesús amada hija:

Para el día de su onomástico, le deseo la plenitud de las gracias del Espíritu Santo, y agrego todavía un breve y cordial saludo mío. Yo espero que con la ayuda del Divino Corazón de Jesús, aproveche estas gracias al máximo para que crezca en toda clase de virtudes, se robustezca su amor a Dios y a sus confiadas, y aumente su celo por la salvación de las almas inmortasles. Oh, mi amada hija, ¿cuándo comprenderemos que todo lo demás es vanidad y nada?. En cambio, es de gran valor amar a Dios de todo corazón, servirle fielmente y estar pendiente para que el solapado amor propio no nos haga daño. Naturalmente, esta ininterrumpida brega cuesta un sinnúmero de pequeños sacrificios que Ud. puede ofrecer a su Esposo Celestial, como holocausto que agrada a su Coorazón. Si Ud. Se ejercita en esto y reduce todavía un poco sus palabras y distracciones inútiles, le parecerán menos amargas las dificultasdes cotidianas,
disfrutará mejor la soledad interior y se acercará más al amado salvador. ¡Adiós, y que San Lorenzo la bendiga!

Por María, la Santa Madre de Dios, la saluda su madre,

María Bernarda del Sagrado Corazón de María.
A 10 Pg.27

Cartas Amor y misericordia