¡Ave María!
En Jesús amadas hijas:

Consagren su obediencia al “servicio del amor!” Desde el alba hasta el atardecer sea este su lema: “Jesús, así lo quieres Tú, y así lo quiero yo!” ¡Qué tesoro es la amable, responsable, diligente, libre y auto-donación obediencia! Y, ¡qué personalizante es!

Nuestra “Forma de Vida”, es el deber profesional, los acontecimientos, la vida consagrada en su ser más íntimo, todo culmina y recibe su valor de la “libre auto donación” a través de nuestra obediencia de amor.

Carísimas y muy amadas hijas, sigan gozosas a su modelo, que de sí mismo dijo: “Mi alimento es hacer la voluntad de quien me ha enviado y llevar a cabo su obra”.

Avancen firmes en la conquista de ustedes mismas y asegúrense la paz para sus almas. No se esclavicen mediante la indisciplina y la arbitrariedad. Obren por amor, pues libremente se han desposado con Cristo obediente hasta la cruz.

Que las bendiciones de lo alto abunden sobre ustedes y sean fuertes para perseverar. En todo instante hagan vivencial el lema: ¡“Jesús, así lo quieres tú, y así lo quiero yo!”
Unidas por la oración las saluda por el amante Corazón de Cristo, su madre,

María Bernarda del Sagrado Corazón de María.

Cartas de Espiritualidad #1