Misericórdia
Bernarda escuchó com atención
las palabras de Jesús:
“Misericordia quiero, no sacrificio.
Misericordia quiero, no sacrifício”.
¿Cómo es tu solidaridad
con aquel que ya no tienen pan?
El sedimento de justicia y libertad.
Al desnudo tu debes vestir,
al peregrino tienes que assistir
con el amor con el que Jesús cuida de ti.
La esperanza tu debes llevar
a los enfermos que sofrendo están
de abandono, de tristeza y soledad.
Al que no saben, debes enseñar
um buen consejo, a tiempo, o debes dar
las ofensas y errores perdonar
Con amor tu debes corregir,
con paciencia debes tolerar
y con fe debes mirar a los demás.
Al hermano triste debes dar
el consuelo en su dificultad;
con tu ayuda y oración sanará.