Intimidad con Dios

Si quieres ser luz y sal de la tierra,
ábrete a la acción del Espíritu de Dios.
Deja que haga morada en ti, en tu corazón.

/: Cristo te comprende, sí, Cristo te ama.
Dialoga con Él, confía en Él. :/

La Madre Bernarda nos señala el camino
a este paraíso interior.
Es el sendero estrecho y pedregoso de la perfección.

Es el camino de liberación de
toda falta voluntaria, por mínima que sea.
Es el surijo de la gracia, de la gracia de Dios.