Ave María
En Jesús amadas hijas:
“Hija mía, si eres atenta descubrirás que mi gracia te hace conocer siempre más y mejor la vanidad e inconsistencia de las cosas pasajeras, y finalmente te hará palpar también tu propia nada, y tú te sentirás libre.
Acto seguido se hinchará tu corazón de amor hacia Mí y mi Santísima Madre y reconocerás que tú has sido objeto de mi amor desde toda la eternidad. Mira Yo te he escogido por esposa, te he orientado y he sido el compañero de tu camino. Cuenta, si puedes, las veces que he tocado en la puerta de tu corazón para ofrecerte apoyo y luces con que discertar entre lo que debías hacer o dejar de hacer. Ahora, qué me debes tú?…Reflexiona y comienza a trabajar.
Estrecha los lazos de amor con mi corazón, sé fiel en lo grande y en lo pequeño, mortifica tus sentidos y Yo te prepararé una mansión en mi Corazón para siempre, Tú, en cambio, me darás tu amor y pasarás de la tibieza y de la indiferencia al ámbito del fervor. Desde entonces celarás por mi honor y me salvarás almas. Encomiéndate al amparo de mi Santísima Madre, pon manos a la obra, aviva tu fe, reconforta tu confianza, sé constante en las humillaciones y achícate en tus propios ojos. Mira, yo tengo poder para hacer maravillas por medio de instrumentos débiles y poco aptos”. Palabras de Jesús.
Saludos de María Bernarda.
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