Ave María
En Jesús amada hija:
Un fruto más de verdadero y acrisolado amor a Dios es le progresivo desinterés respecto a las noticias y acontecimien tos de valor netamente relativo; pero, tratándose de esto mismo, especialmente cuando son asuntos desfavorables y que afectan muy de cerca a la Santa Madre Iglesia o a la Religión, el corazón se siente triste y agobiado.
Además, se experimente vivo celo por la salvación de las almas y se evita conscientemente toda palabra inoficiosa. Luego se observará de tiempo en tiempo y como de repente y sin mérito personal alguno, que el amor recíproco entre Jesús y el yo, se ha acrecentado, y que existe una facilidad relativa para sobreponerse a cosas molestas, gracias a la mayor firmaza de la voluntad superior. ¡Adiós, querida Hijas!
Por el Corazón de Jesús, la saluda su madre del Sagrado Corazón de Marís. ¡Ore por mí!
Cartagena Agosto 19 de 1918
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