En aquel tiempo Jesús dijo a sus discípulos:
37 “La venida del Hijo del Hombre será como en los tiempos de Noé.
38 Porque en los días previos al diluvio todos comían y bebían, se casaban y daban en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca.
39 Y no notaron nada hasta que vino el diluvio y los arrasó a todos. Esto también sucederá en la venida del Hijo del Hombre.
40 Dos hombres estarán trabajando en el campo: uno será tomado y el otro será dejado.
41 Dos mujeres estarán moliendo en el molino: uno será tomado y el otro será dejado.
42 ¡Así que ten cuidado! porque no sabéis qué día vendrá el Señor.
43 Entended bien esto: si el dueño de la casa sabía a qué hora vendría el ladrón, seguramente vigilaría y no dejaría que tu casa fue asaltada.
44 ¡Por lo tanto, vosotros también estad preparados! Porque a la hora en que menos penséis, vendrá el Hijo del Hombre”.