Experiencia muy significativa vivida por las Hnas. María Elsa Sosa y Nidia Lucía Hincapié Jiménez, durante la Novena y la fiesta de Santa María Bernarda. Misión que realizamos con el propósito de dar a conocer nuestro carisma, porque nadie ama lo que no conoce y no asume lo que no ama.
El 9 de mayo, se inició la misión, con la entronización de la reliquia de Santa María Bernarda, viviendo con mucho fervor esta celebración. Hubo visitas a bastantes familias, esparcimos la semilla de nuestro carisma, sobre todo de la vida de Santa María Bernarda. Se sentía el amor que va adquiriendo la feligresía, hasta el punto que algunas personas iban dando testimonio de beneficios recibidos de Dios a través de Madre Bernarda.
Para nosotras, esta experiencia fue muy gratificante y enriquecedora. Aprendimos que no solo es misión, desplazarnos a los lugares periféricos a veces de difícil acceso, hacernos uno con los necesitados que comparten lo que tienen y están sedientos de conocer a Dios; porque también aún en los conjuntos residenciales se carece de quien anuncie al Dios Amor, aunque no es el caso de Parque Heredia que está conformado por distintos conjuntos residenciales. Los habitantes de esta ciudadela son gente sencilla, de un corazón grande para amar, con manos
abiertas para acoger, con gran sentido de solidaridad y capacidad para asumir el sufrimiento con paciencia y esperanza. Encontramos varias personas con limitaciones físicas, enfermedades mentales que requieren de permanente cuidado de alguno de su familia.
La parroquia, pastoralmente está muy activa, dinámica, comprometida, con sentido de pertenencia, cada grupo haciendo lo máximo para que todo funcione bien. Es interesante ver tanta gente comprometida: niños, jóvenes, adultos, hombres y mujeres, fortaleciendo la misión pastoral de la nueva parroquia. Otra enseñanza que sacamos, es que, para iniciar una nueva parroquia, no es necesario luchar primero por el templo físico. Esto se va dando en la medida que pastoralmente está bien constituída y con el ánimo de trabajar juntos. Con el esfuerzo de todos, se puede lograr el espacio definitivo de encuentro y congregación de los fieles del Señor.
El 17 de mayo como preparación a la fiesta patronal, se realizó una gran toma misionera, contando con la participación de 50 personas, entre ellas los Laicos Almaber, quienes estuvieron dispuestos a llevar el mensaje del evangelio desde la vivencia de nuestra espiritualidad de Santa María Bernarda.
El 18 de mayo fue la gran celebración de la fiesta, con lujo de detalles, procesión con la imagen de Santa María Bernarda, presencia de los laicos ALMABER y todos los grupos pastorales existentes en la Parroquia.
La celebración Eucarística fue presidida por Monseñor Francisco Javier Múnera, y concelebrada por el párroco Wilfredo Támara. Fue de mucha alegría, y gratitud con Dios por habernos permitido esta gran celebración, sin escatimar esfuerzos por parte de los grupos pastorales para que todo hubiera sido de gran éxito. Por todo, damos gracias a Dios.



