Oh criaturas del universo,
entonemos con todo amor
este himno jubiloso
a nuestro Padre y Señor.

A las playas de la Nueva América
ha llegado en las olas del mar
una perla que salió de Suiza
para en Cristo a todos librar.
Es Bernarda que oyendo el llamado,
Operarios a rica mies,
con valor y amor se ha lanzado
y a la América besa sus pies.

Ecuador fue el campo dichoso
Que Bernarda primero piso,
Donde Ella y sus hijas sembraron
La Palabra de Cristo y su amor.
Y en Colômbia, nación soberana,
Esta perla se purifico,
Hoy es Santa Maria Bernarda,
Glória excelsa que Dios distinguió.

Cartagena, la ciudad heróica,
Bello puerto a la orilla del mar,
Es el cofre por Dios escogido,
Para en Ella su perla guardar.
Es Bernarda que allí permanece,
Convocándonos de viva voz,
Bendiciendo a todas sus hijas,
Operárias Del Reino de Dios!

Esparcida en três continentes,
Hoy se encuentra la Congregación,
Anunciando con Fe el Evangelio,
Promoviendo la vida y El bien.
A Maria, Madre Auxiliadora,
Imploramos amparo y fervor,
Para ser misioneras vibrantes,
Com carisma, ternura y vigor!

Es Francisco quien há dado ejemplo,
Muy hermoso de fraternidad,
Há llamado hermanos a todos,
Implantando de Cristo la paz.
Y nosotras como fieles hijas,
De Francisco y Bernarda a la vez,
Repitamos con gran entusiasmo:
Operárias de la rica mies!

OBS: Las estrofas en azul forman parte de la versión original del himno,
que posteriormente se actualizó para reflejar la historia de la
Congregación. Actualmente, se cantan los párrafos en negro.