Santa María Bernarda

Santa María Bernarda es la Fundadora de la Congregación. Siempre viva en el  Jardín de Dios, nos inspira a asumir el éxodo misionero y a ser una Iglesia en salida a través de la práctica de las obras de misericordia.

De bautismo lleva el nombre de Verena. Ingresó en el convento de las Capuchinas de María Hilf a los 19 años.  Cuando vistió el habito religioso a los 21 años, recibió el nombre de Maria Bernarda del Sagrado Corazón de María. Como joven religiosa cultivó ideales de renovación para la vida de su comunidad.

En María Hilf, Maria Bernarda ejerción las funciones de economa, maestra de novicias, llegando más tarde, a ser elegida como Superiora. Así trabajó por la renovación espiritual de la comunidad te niendo como base el Evangelio y la regra de vida franciscana. La comunidad despertó en la alegria y compromiso radical de vida consagrada y pasó a atrair muchas vocaciones que pedian el ingreso al convento.

Más tarde, conociendo la realidade de las misiones en América Latina, María Bernarda con otras seis hermanas se lanzaron en exodo misionero rumbo a Ecuador.  Fue el nacimiento de la Congregación de Hermanas Franciscanas Misioneras de María Auxiliadora. Migrando a Colombia por dificultades del contexto político y social en Ecuador, las hermanas se establecieron en Cartagena, de donde se expandió la comunidad a otros paises y continentes. Madre María Bernarda pasó los últimos años de su vida en Cartagena.

La Madre María Bernarda dejó una rica herencia espiritual. Sus escritos y cartas con diversidad de temas y contenidos revelan su profundidad mística y el acompañamiento dedicado a las hermanas. En el día de su elevación a los altares de los santos, María Bernarda fue reconocida por el Papa Benedicto XVI como la Misionera de la Misericordia.