{"id":7150,"date":"2026-08-17T13:17:12","date_gmt":"2026-08-17T18:17:12","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=7150"},"modified":"2026-07-29T13:21:00","modified_gmt":"2026-07-29T18:21:00","slug":"todo-por-ti-y-por-nuestras-misiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/cartas-mb\/todo-por-ti-y-por-nuestras-misiones\/","title":{"rendered":"Todo Por ti y por nuestras Misiones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ave Mar\u00eda<br>En Jes\u00fas amadas hijas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridas Ni\u00f1as, la buena pr\u00e1ctica del silencio termina en corto tiempo en una fuerte vida interior. Ahora bien, la vida oculta en Dios es el tesoro escondido en el campo, al que alude el Santo Evangelio. Busquen este tesoro con celo incansable, porque si lo encuentran han obtenido una gran suerte. La b\u00fasqueda es trabajosa, porque exige el vencimiento incesante de las malas inclinaciones y costumbres. Cavar para encontrar esta riqueza significa sacrificar el resentimiento, la comodidad, la autosuficiencia y la superficialidad que intranquilizan y desintegran las potencias del esp\u00edritu, y lo llenan de escombros e inmundicias. An\u00edmense y comiencen sin tardar a buscar esta vida oculta en Dios, para que se sientan felices y gocen de profunda paz del alma e inefable unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, queridas Ni\u00f1as, v\u00e9nganse y alejen los obst\u00e1culos para ganarse a Jes\u00fas por amigo, consolador y auxiliador inseparable. Ahora bien, cu\u00eddense de imaginarse que una profunda vida interior sea incompatible con el apostolado misionero, pues Dios quiere que la vida interior sea practicada por todos sin distinci\u00f3n de estado y condici\u00f3n. Sofoquen r\u00e1pidamente sus malas inclinaciones, trabajen, sufran y soporten las incomodidades, y d\u00e9nle una miradita a Jes\u00fas para decirle: \u00abTodo por Ti y por Nuestras Misiones\u00bb! \u00ab\u00bfNo es verdad, \u00e9sto lo puede hacer cualquiera superiora, educadora, enfermera y quienquiera que sea?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente que s\u00ed, porque el querido Dios, a Quien tanto agrada la vida interior de sus criaturas humanas, conoce debilidades y limitaciones y les ayuda en la brega.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por el dulce Coraz\u00f3n de Jes\u00fas las saluda su madre del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. \u00a1Oremos las unas por las otras!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obra P\u00eda, 5 de Marzo de 1917<br>A 13 Pg. 18-19<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> La buena pr\u00e1ctica del silencio termina en corto tiempo en una fuerte vida interior. Ahora bien, la vida oculta en Dios es el tesoro escondido en el campo, al que alude el santo Evangelio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6746,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[61,17],"tags":[],"class_list":["post-7150","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cartas-amor-y-misericordia","category-cartas-mb"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7150"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7150\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7151,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7150\/revisions\/7151"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}