{"id":6843,"date":"2026-04-17T08:32:00","date_gmt":"2026-04-17T13:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=6843"},"modified":"2026-04-18T20:14:11","modified_gmt":"2026-04-19T01:14:11","slug":"3er-domingo-de-pascua-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/evangelio-del-domingo\/3er-domingo-de-pascua-3\/","title":{"rendered":"3er Domingo de Pascua"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-df75c7af3b04e428f38f7c901e26ad2c\"><strong>Evangelio de Lucas  <\/strong>(Lc 24,13-35)<\/p>\n\n\n\n<p>13 Aquel mismo d\u00eda, el domingo, iban dos de ellos a un pueblo llamado Ema\u00fas, que distaba sesenta estadios de Jerusal\u00e9n,<br>14 y conversaban entre s\u00ed sobre todo lo que hab\u00eda pasado.<br>15 Y sucedi\u00f3 que, mientras ellos conversaban y discut\u00edan, el mismo Jes\u00fas se acerc\u00f3 y sigui\u00f3 con ellos;<br>16 pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.<br>17 \u00c9l les dijo: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 discut\u00eds entre vosotros mientras vais andando?\u00bb. Ellos se pararon con aire entristecido.<br>18 Uno de ellos llamado, Cleof\u00e1s le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el \u00fanico residente en Jerusal\u00e9n que no sabe las cosas que estos d\u00edas han pasado en ella?\u00bb. 19 \u00c9l les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 cosas?\u00bb. Ellos le dijeron: \u00abLo de Jes\u00fas el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo;<br>20 c\u00f3mo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron.<br>21 Nosotros esper\u00e1bamos que ser\u00eda \u00c9l el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres d\u00edas desde que esto pas\u00f3.<br>22 El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo,<br>23 vinieron diciendo que hasta hab\u00edan visto una aparici\u00f3n de \u00e1ngeles, que dec\u00edan que \u00c9l viv\u00eda.<br>24 Fueron tambi\u00e9n algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres hab\u00edan dicho, pero a \u00c9l no le vieron\u00bb.<br>25 \u00c9l les dijo: \u00ab\u00a1Oh insensatos y tardos de coraz\u00f3n para creer todo lo que dijeron los profetas!<br>26 \u00bfNo era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara as\u00ed en su gloria?\u00bb.<br>27 Y, empezando por Mois\u00e9s y continuando por todos los profetas, les explic\u00f3 lo que hab\u00eda sobre \u00c9l en todas las Escrituras.<br>28 Al acercarse al pueblo a donde iban, \u00c9l hizo adem\u00e1n de seguir adelante.<br>29 Pero ellos le forzaron dici\u00e9ndole: \u00abQu\u00e9date con nosotros, porque atardece y el d\u00eda ya ha declinado\u00bb.<br>Y entr\u00f3 a quedarse con ellos.<br>30 Y sucedi\u00f3 que, cuando se puso a la mesa con ellos, tom\u00f3 el pan, pronunci\u00f3 la bendici\u00f3n, lo parti\u00f3 y se lo iba dando.<br>31 Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero \u00c9l desapareci\u00f3 de su lado.<br>32 Se dijeron uno a otro: \u00ab\u00bfNo estaba ardiendo nuestro coraz\u00f3n dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?\u00bb.<br>33 Y, levant\u00e1ndose al momento, se volvieron a Jerusal\u00e9n y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos,<br>34 que dec\u00edan: \u00ab\u00a1Es verdad! \u00a1El Se\u00f1or ha resucitado y se ha aparecido a Sim\u00f3n!\u00bb.<br>35 Ellos, por su parte, contaron lo que hab\u00eda pasado en el camino y c\u00f3mo le hab\u00edan conocido en la fracci\u00f3n del pan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-9b2fc31dcfd801bba261c872267cf489\">Palabra de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfNo estaba ardiendo nuestro coraz\u00f3n dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?\u00bb (Lc 24,32).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6844,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1200","footnotes":""},"categories":[95],"tags":[],"class_list":["post-6843","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-domingo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6843","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6843"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6843\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6845,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6843\/revisions\/6845"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6844"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6843"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6843"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6843"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}