{"id":6724,"date":"2026-03-20T20:20:00","date_gmt":"2026-03-21T01:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=6724"},"modified":"2026-03-10T12:15:12","modified_gmt":"2026-03-10T17:15:12","slug":"5o-domingo-de-cuaresma-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/evangelio-del-domingo\/5o-domingo-de-cuaresma-3\/","title":{"rendered":"5\u00ba Domingo de Cuaresma"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0d16d1fb940670a74b534064bbf9fc6e\"><strong>Evangelio de Juan <\/strong>(Jn 11,3-7.17.20-27.33b-45)<\/p>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo,<br>3 las hermanas de L\u00e1zaro le mandaron recado a Jes\u00fas diciendo: \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa amas est\u00e1 enfermo\u00bb.<br>4 Jes\u00fas, al o\u00edrlo, dijo: \u00abEsta enfermedad no es para la muerte, sino que servir\u00e1 para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u00bb.<br>5 Jes\u00fas amaba a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro.<br>6 Cuando se enter\u00f3 de que estaba enfermo se qued\u00f3 todav\u00eda dos d\u00edas donde estaba.<br>7 Solo entonces dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVamos otra vez a Judea\u00bb.<br>17 Cuando Jes\u00fas lleg\u00f3, L\u00e1zaro llevaba ya cuatro d\u00edas enterrado.<br>20 Cuando Marta se enter\u00f3 de que llegaba Jes\u00fas, sali\u00f3 a su encuentro, mientras Mar\u00eda se qued\u00f3 en casa.<br>21 Y dijo Marta a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed no habr\u00eda muerto mi hermano.<br>22 Pero a\u00fan ahora s\u00e9 que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo conceder\u00e1\u00bb.<br>23 Jes\u00fas le dijo: \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb.<br>24 Marta respondi\u00f3: \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb.<br>25 Jes\u00fas le dijo: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida: el que cree en m\u00ed, aunque haya muerto, vivir\u00e1;<br>26 y el que est\u00e1 vivo y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 para siempre. \u00bfCrees esto?\u00bb.<br>27 Ella le contest\u00f3: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or: yo creo que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que ten\u00eda que venir al mundo\u00bb.<br>33b Jes\u00fas se conmovi\u00f3 en su esp\u00edritu, se estremeci\u00f3<br>34 y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfD\u00f3nde lo hab\u00e9is enterrado?\u00bb. Le contestaron: \u00abSe\u00f1or, ven a verlo\u00bb.<br>35 Jes\u00fas se ech\u00f3 a llorar.<br>36 Los jud\u00edos comentaban: \u00ab\u00a1C\u00f3mo lo quer\u00eda!\u00bb.<br>37 Pero algunos dijeron: \u00abY uno que le ha abierto los ojos a un ciego, \u00bfno pod\u00eda haber impedido que este muriera?\u00bb.<br>38 Jes\u00fas, conmovido de nuevo en su interior, lleg\u00f3 a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa.<br>39 Dijo Jes\u00fas: \u00abQuitad la losa\u00bb. Marta, la hermana del muerto, le dijo: \u00abSe\u00f1or, ya huele mal porque lleva cuatro d\u00edas\u00bb.<br>40 Jes\u00fas le replic\u00f3: \u00ab\u00bfNo te he dicho que si crees ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb<br>41 Entonces quitaron la losa. Jes\u00fas, levantando los ojos a lo alto, dijo:<br>42 \u00abPadre, te doy gracias porque me has escuchado; yo s\u00e9 que t\u00fa me escuchas siempre;<br>43 pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que t\u00fa me has enviado\u00bb.<br>43 Y dicho esto, grit\u00f3 con voz potente: \u00abL\u00e1zaro, sal afuera\u00bb.<br>44 El muerto sali\u00f3, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jes\u00fas les dijo: \u00abDesatadlo y dejadlo andar\u00bb.<br>45 Y muchos jud\u00edos que hab\u00edan venido a casa de Mar\u00eda, al ver lo que hab\u00eda hecho Jes\u00fas, creyeron en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-21c5cd5272de054e869688caad08be9c\">Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfNo te he dicho que si crees ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb (Jn 11,40).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6725,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1200","footnotes":""},"categories":[95],"tags":[],"class_list":["post-6724","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-domingo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6724","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6724"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6724\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6726,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6724\/revisions\/6726"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6725"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6724"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6724"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6724"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}