{"id":6714,"date":"2026-03-03T21:13:00","date_gmt":"2026-03-04T02:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=6714"},"modified":"2026-03-05T14:55:31","modified_gmt":"2026-03-05T19:55:31","slug":"el-mar-de-galilea-y-el-mar-muerto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/mensajes\/el-mar-de-galilea-y-el-mar-muerto\/","title":{"rendered":"El Mar de Galilea y el Mar Muerto"},"content":{"rendered":"\n<p>En Tierra Santa encontramos dos mares bien conocidos. Aunque se alimentan del mismo r\u00edo Jord\u00e1n, son completamente distintos. El Mar de Galilea es de agua dulce y contiene abundantes peces. Su costa est\u00e1 salpicada de hermosas ciudades y pueblos. Las colinas que lo rodean son f\u00e9rtiles y verdes.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro mar es el Mar Muerto. Es famoso por su densidad de sales minerales. Carece de peces y las plantas carecen de condiciones para la vida. Sus alrededores son desiertos. No hay zonas verdes. El Mar Muerto tiene un aspecto desolado.<br>\u00bfDe d\u00f3nde proviene esta diferencia? La explicaci\u00f3n es simple y simb\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>El Mar de Galilea recibe las aguas del r\u00edo Jord\u00e1n desde el norte, con toda su vida y fertilidad. Sin embargo, no se reserva esta fertilidad. Las aguas siguen su curso hacia el sur. Es un mar que recibe agua del monte Herm\u00f3n y los Altos del Gol\u00e1n. Rico en agua y vegetaci\u00f3n, el Mar de Galilea no vive para s\u00ed mismo: comparte todo lo que recibe de arriba. Sin embargo, el Mar Muerto es completamente diferente. Tambi\u00e9n recibe las aguas del r\u00edo Jord\u00e1n, pero las retiene para s\u00ed mismo. No tiene salida. Al evaporarse, todas las sales minerales se acumulan en el enorme recipiente cerrado. La saturaci\u00f3n excesiva es est\u00e9ril, no permite la vegetaci\u00f3n, no tiene vida. Es un mar que mata. Es el Mar Muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay dos clases de personas. Para empezar, encontramos a quienes no se guardan nada para s\u00ed mismos, ni sus dones ni sus talentos. Lo ponen todo a disposici\u00f3n de los dem\u00e1s. Estas personas son &#8220;dadoras de vida&#8221;. Su calidez humana, su caridad, su disponibilidad y su don de compartir con los dem\u00e1s irradian confianza, alegr\u00eda y vida a su alrededor. Es gratificante colaborar con estas almas generosas. Y todo esto porque poseen el arte de no guardar nada para s\u00ed. Saben compartir los dones que el Se\u00f1or les ha concedido.<\/p>\n\n\n\n<p>Desafortunadamente, encontramos personas totalmente diferentes. Estos son los que viven m\u00e1s para s\u00ed mismos. Acumulan\u2026 pero solo para s\u00ed mismos. Sufren una triple enfermedad: ambici\u00f3n, codicia y dominio. Ignoran su enfermedad: sufren y causan sufrimiento. Y esta enfermedad los lleva a la muerte. No se vuelven simp\u00e1ticos ni atractivos. Se a\u00edslan. No irradian luz ni calor humano. Al contrario, deterioran el clima y el medio ambiente. Constituyen un verdadero\u2026 Mar Muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, corresponde a cada persona esforzarse por convertirse en un MAR DE GALILEA fruct\u00edfero y enriquecedor, rico en bondad, caridad, alegr\u00eda, paz y fraternidad. Solo as\u00ed el Se\u00f1or se complacer\u00e1 en pasear por sus orillas como lo ha hecho tantas veces, para bendecir, dar fruto, ense\u00f1ar, sanar y llamar a nuevos ap\u00f3stoles. El Se\u00f1or podr\u00e1 calmar cualquier tormenta que pueda surgir. Caminar\u00e1 sobre las aguas para sostener nuestra debilidad y falta de fe, nuestra falta de fraternidad. Con \u00c9l y por \u00c9l seremos cada vez m\u00e1s humanos y cristianos, signos de fraternidad, signos del Reino de Dios ya realizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y solo entonces dejaremos de ser, o parecer, un\u2026 MAR MUERTO.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Tierra Santa encontramos dos mares bien conocidos. 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