{"id":5995,"date":"2025-10-04T19:32:49","date_gmt":"2025-10-05T00:32:49","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=5995"},"modified":"2025-08-29T19:34:41","modified_gmt":"2025-08-30T00:34:41","slug":"amor-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/cartas-mb\/amor-de-dios\/","title":{"rendered":"Amor de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">Abril 11 de 1915<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ave Mar\u00eda!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1En Jes\u00fas, amadas hijas!<\/p>\n\n\n\n<p>De la confianza nace el grande y maravilloso <strong>amor de Dios. <\/strong>Luegoque el alma comience a caminar en la luz de la fe, en la presencia del Se\u00f1or, esa misma vida de fe, vuelve la esperanza siempre m\u00e1s fiel y firme y, poco a poco lleva al alma a un ardiente, celoso e incansable amor a Dios, su Creador. En el amor de Dios ella aprende a morir a s\u00ed misma y reconoce, siempre con mayor claridad cuan pobre y miserable es ella. Solo entonces comienza a comprender que una llamada de atenci\u00f3n o menos precio de parte de los otros, le convienen de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Si una Hermana cultiva el verdadero amor a Dios, crecer\u00e1 cada d\u00eda en la virtud, porque el amor la impulsa a eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridas hijas puede suceder que una u otra de entre ustedes diga: \u201cMe parece que tengo muy poco de ese santo amor\u201d. Podr\u00eda ser que hablase as\u00ed por des\u00e1nimo y, sin embargo podr\u00eda haber algo de verdad en eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Averig\u00fcen el motivo y, casi seguro, encontrar\u00e1n que est\u00e1n demasiado ocupadas con ustedes mismas, en lugar de dirigir todo lo filial y ardientemente hacia <strong>Dios<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El deseo de b\u00fasqueda de s\u00ed mismas, del est\u00fapido amor propio, enreda a muchas hermanas en sus redes, hasta la hora de la muerte. El enemigo infernal entrelaza cientos de hilos gruesos y finos de tal modo que, casi es necesario un milagro de la gracia hasta que esas religiosas lleguen al conocimiento de su, triste estado. \u00a1Oh! queridas hijas no lleven una vida tan triste en el santo estado religioso donde se nada en un mar de gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Sean hijas de la santa <strong>Esperanza,<\/strong> fortalecidas con el santo <strong>amor de Dios<\/strong> que les vuelve todo f\u00e1cil y amable. En este santo amor deben morir, cada d\u00eda, muchas veces, al amor propio, desprendi\u00e9ndose, de hecho, de la b\u00fasqueda de s\u00ed mismas, venci\u00e9ndose, vigil\u00e1ndose y domin\u00e1ndose como y donde fuere m\u00e1s necesario.<\/p>\n\n\n\n<p>Honren y glorifiquen al bueno, grande y santo <strong>Dios<\/strong> por el <strong>amor<\/strong> en pensamientos, palabras y obras, para que su mirada paternal se vuelva complaciente hacia ustedes y las bendiga.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a1Adi\u00f3s! Por la Santa Madre de\u00a0 Dios, Mar\u00eda, las saluda cordialmente su madre, <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Mar\u00eda Bernarda del Sagrado Coraz\u00f3n de MAR\u00cdA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\">Cartas de Espiritualidad # 1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la confianza nace el grande y maravilloso amor de Dios. Luegoque el alma comience a caminar en la luz de la fe, en la presencia del Se\u00f1or&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1245,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1200","footnotes":""},"categories":[59,17],"tags":[],"class_list":["post-5995","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cartas-de-espiritualidad","category-cartas-mb"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5995"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5995\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5996,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5995\/revisions\/5996"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}