{"id":5932,"date":"2025-08-23T14:16:35","date_gmt":"2025-08-23T19:16:35","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=5932"},"modified":"2025-08-16T14:27:09","modified_gmt":"2025-08-16T19:27:09","slug":"ungidos-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/cartas-mb\/ungidos-del-senor\/","title":{"rendered":"Ungidos del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">14 de abril de 1914<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ave Mar\u00eda!<br>\u00a1En Jes\u00fas, amadas hijas!<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy quiero recordarles c\u00f3mo deben amar y acatar filialmente a nuestra Santa Madre Iglesia y sus Ministros. Amen y respeten, sobre todo al Santo Padre. Al referirse a \u00e9l, h\u00e1ganlo con profundo respeto. Sus corazones se alegren cada vez como si hablaran del propio Jesucristo. Si escucharan, Dios no lo permita, algo contra sus determinaciones o su proceder, c\u00e1llense, para que comprendan que ustedes no lo aprueban, sean ellos hermanas o laicos. \u00a1No tengan miedo de llamarles la atenci\u00f3n! S\u00e9 que esto sucede pocas veces, mejor ser\u00eda que nunca sucediera. Procuremos cumplir fielmente todas las determinaciones del Santo Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que m\u00e1s sucede es el hablar de los se\u00f1ores Obispos y sacerdotes y, muchas veces de una manera poco edificante. Aun cuando ellos tengan faltas y flaquezas son, sin embargo, Ungidos del Se\u00f1or. Lo que sucede es que, en general, no nos acordamos que estamos atacando a las ni\u00f1as de los ojos del Se\u00f1or. El mejor medio para corregirnos es que todas juntas nos propongamos hablar s\u00f3lo lo bueno. En estas cosas no es f\u00e1cil conseguir el t\u00e9rmino medio, sin faltar. Por eso se debe enfatizar en el loable silencio, para que se convierta en un h\u00e1bito. Si alguna se olvida, sin mala voluntad, y habla de faltas de los sacerdotes, una mirada de su superiora o el silencio de todas, debe bastarle para hacerle caer en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>Acord\u00e9monos, queridas hijas, de cu\u00e1ntas veces los Ungidos del Se\u00f1or nos absuelven de nuestros pecados y, cu\u00e1ntas veces, deben aguantar tambi\u00e9n algo de nosotras y por nosotras. Ellos nos recuerdan, todos los d\u00edas, en el Santo Sacrificio de la Misa y, cuando no encontramos salida para nuestras dudas \u2013 ellos, por el ministerio sacerdotal, son capaces de ayudarnos. En las enfermedades y en la hora de la muerte la presencia del sacerdote es un gran consuelo. &#8211; \u00a1Cu\u00e1nto nos arrepentiremos, en aquellas horas de angustia, si hubi\u00e9remos hablado sin consideraci\u00f3n e impensadamente, si hubi\u00e9remos juzgado su proceder con superficialidad! \u00bfNo podr\u00eda suceder, justamente y por permisi\u00f3n divina, ser entonces privadas de tan consoladora asistencia?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Arrepint\u00e1monos profundamente! &#8211; \u00a1El buen Dios es misericordioso! Viendo que todas queremos, ahora acabar con estas faltas, \u00c9l nos perdonar\u00e1 el pasado y nos bendecir\u00e1 en la vida y en la muerte. De ahora en adelante, amemos y amemos a sus Ungidos, como lo requiere su estado y ministerio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Recemos mucho y afectuosamente por el Santo Padre, por todos sus Obispos, Cardenales y Sacerdotes, para que cumplan su important\u00edsimo ministerio con celo y fidelidad!<br>Yo s\u00f3lo quiero prevenirlas, pues, pocas veces la gente se acuerda de este punto importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos las unas por las otras la santa sabidur\u00eda, el amor, la comprensi\u00f3n. Y, cuando no podamos decir nada bueno, call\u00e9monos humildemente.<br>Por la Santa Madre de Dios, las saluda su madre que las ama, <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Mar\u00eda Bernarda del Sagrado Coraz\u00f3n de MAR\u00cdA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\">Cartas de Espiritualidad #1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy quiero recordarles c\u00f3mo deben amar y acatar filialmente a nuestra Santa Madre Iglesia y sus Ministros. Amen y respeten, sobre todo al Santo Padre<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1245,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1200","footnotes":""},"categories":[59,17],"tags":[],"class_list":["post-5932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cartas-de-espiritualidad","category-cartas-mb"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5932"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5933,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5932\/revisions\/5933"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}