{"id":4200,"date":"2024-08-30T19:26:23","date_gmt":"2024-08-31T00:26:23","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=4200"},"modified":"2024-09-04T19:26:38","modified_gmt":"2024-09-05T00:26:38","slug":"22o-domingo-del-tiempo-ordinario-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/evangelio-del-domingo\/22o-domingo-del-tiempo-ordinario-2\/","title":{"rendered":"22\u00ba Domingo del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-aaed67dc797cc6fdf6f18236a073d6fd\"><strong>Evangelio de Marcos<\/strong> 7,1-8.14-15.21-23<\/p>\n\n\n\n<p>En aqu\u00e9n tiempo<br>01 Los fariseos con algunos escribas llegados de Jerusal\u00e9n se acercaron a Jes\u00fas,<br>02 y vieron que algunos de sus disc\u00edpulos com\u00edan con las manos impuras, es decir, sin lavar.<br>03 Los fariseos, en efecto, y los jud\u00edos en general, no comen sin lavarse antes cuidadosamente las manos, siguiendo la tradici\u00f3n de sus antepasados;<br>04 y al volver del mercado, no comen sin hacer primero las abluciones. Adem\u00e1s, hay muchas otras pr\u00e1cticas, a las que est\u00e1n aferrados por tradici\u00f3n, como el lavado de los vasos, de las jarras y de la vajilla de bronce.<br>05 Entonces los fariseos y los escribas preguntaron a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tus disc\u00edpulos no proceden de acuerdo con la tradici\u00f3n de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?\u00bb.<br>06 El les respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Hip\u00f3critas! Bien profetiz\u00f3 de ustedes Isa\u00edas, en el pasaje de la Escritura que dice: Este pueblo me honra con los labios, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed.<br>07 En vano me rinde culto: las doctrinas que ense\u00f1an no son sino preceptos humanos.<br>08 Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradici\u00f3n de los hombres\u00bb.<br>14 Y Jes\u00fas, llamando otra vez a la gente, les dijo: \u00abEsc\u00fachenme todos y enti\u00e9ndanlo bien.<br>15 Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre.<br>21 Porque es del interior, del coraz\u00f3n de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios,<br>22 los adulterios, la avaricia, la maldad, los enga\u00f1os, las deshonestidades, la envidia, la difamaci\u00f3n, el orgullo, el desatino. 23 Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-21c5cd5272de054e869688caad08be9c\">Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNinguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre\u201d (Mc 7, 15).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4201,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1200","footnotes":""},"categories":[95],"tags":[],"class_list":["post-4200","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-domingo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4200"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4202,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4200\/revisions\/4202"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}