{"id":4016,"date":"2024-06-28T20:30:00","date_gmt":"2024-06-29T01:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=4016"},"modified":"2024-06-24T07:28:26","modified_gmt":"2024-06-24T12:28:26","slug":"13er-domingo-del-tiempo-ordinario-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/evangelio-del-domingo\/13er-domingo-del-tiempo-ordinario-2\/","title":{"rendered":"13er Domingo del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5915017926db1711c040c4b7391481e8\"><strong>Evangelio de Marcos<\/strong>\u00a05, 21-43<\/p>\n\n\n\n<p>21 Jes\u00fas, entonces, atraves\u00f3 el lago, y al volver a la otra orilla, una gran muchedumbre se junt\u00f3 en la playa en torno a \u00e9l.<br>22 En eso lleg\u00f3 un oficial de la sinagoga, llamado Jairo, y al ver a Jes\u00fas, se postr\u00f3 a sus pies<br>23 suplic\u00e1ndole: \u00abMi hija est\u00e1 agonizando; ven e imp\u00f3n tus manos sobre ella para que se mejore y siga viviendo.\u00bb<br>24 Jes\u00fas se fue con Jairo; estaban en medio de un gran gent\u00edo, que lo oprim\u00eda.<br>25 Se encontraba all\u00ed una mujer que padec\u00eda un derrame de sangre desde hac\u00eda doce a\u00f1os.<br>26 Hab\u00eda sufrido mucho en manos de muchos m\u00e9dicos y se hab\u00eda gastado todo lo que ten\u00eda, pero en lugar de mejorar, estaba cada vez peor.<br>27 Como hab\u00eda o\u00eddo lo que se dec\u00eda de Jes\u00fas, se acerc\u00f3 por detr\u00e1s entre la gente y le toc\u00f3 el manto.<br>28 La mujer pensaba: \u00abSi logro tocar, aunque s\u00f3lo sea su ropa, sanar\u00e9.\u00bb<br>29 Al momento ces\u00f3 su hemorragia y sinti\u00f3 en su cuerpo que estaba sana.<br>30 Pero Jes\u00fas se dio cuenta de que un poder hab\u00eda salido de \u00e9l, y d\u00e1ndose vuelta en medio del gent\u00edo, pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n me ha tocado la ropa?\u00bb<br>31 Sus disc\u00edpulos le contestaron: \u00abYa ves c\u00f3mo te oprime toda esta gente \u00bfy preguntas qui\u00e9n te toc\u00f3?\u00bb<br>32 Pero \u00e9l segu\u00eda mirando a su alrededor para ver qui\u00e9n le hab\u00eda tocado.<br>33 Entonces la mujer, que sab\u00eda muy bien lo que le hab\u00eda pasado, asustada y temblando, se postr\u00f3 ante \u00e9l y le cont\u00f3 toda la verdad.<br>34 Jes\u00fas le dijo: \u00abHija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda sana de tu enfermedad.\u00bb<br>35 Jes\u00fas estaba todav\u00eda hablando cuando llegaron algunos de la casa del oficial de la sinagoga para informarle: \u00abTu hija ha muerto. \u00bfPara qu\u00e9 molestar ya al Maestro?\u00bb<br>36 Jes\u00fas se hizo el desentendido y dijo al oficial: \u00abNo tengas miedo, solamente ten fe.\u00bb<br>37 Pero no dej\u00f3 que lo acompa\u00f1aran m\u00e1s que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago<br>38 Cuando llegaron a la casa del oficial, Jes\u00fas vio un gran alboroto: unos lloraban y otros gritaban.<br>39 Jes\u00fas entr\u00f3 y les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 este alboroto y tanto llanto? La ni\u00f1a no est\u00e1 muerta, sino dormida.\u00bb<br>40 Y se burlaban de \u00e9l. Pero Jes\u00fas los hizo salir a todos, tom\u00f3 consigo al padre, a la madre y a los que ven\u00edan con \u00e9l, y entr\u00f3 donde estaba la ni\u00f1a.<br>41 Tom\u00e1ndola de la mano, dijo a la ni\u00f1a: \u00abTalit\u00e1 kumi\u00bb, que quiere decir: \u00abNi\u00f1a, te lo digo, \u00a1lev\u00e1ntate!\u00bb<br>42 La jovencita se levant\u00f3 al instante y empez\u00f3 a caminar (ten\u00eda doce a\u00f1os). \u00a1Qu\u00e9 estupor m\u00e1s grande! Quedaron fuera de s\u00ed.<br>43 Pero Jes\u00fas les pidio insistentemente que no lo contaran a nadie, y les dijo que dieran algo de comer a la ni\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-21c5cd5272de054e869688caad08be9c\">Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda sana&#8230;<br \/>\nMc 5, 34<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4018,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1200","footnotes":""},"categories":[95],"tags":[],"class_list":["post-4016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-evangelio-del-domingo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4016"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4016\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4017,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4016\/revisions\/4017"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4018"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}