{"id":2492,"date":"2023-06-09T08:00:00","date_gmt":"2023-06-09T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=2492"},"modified":"2023-06-09T09:53:37","modified_gmt":"2023-06-09T14:53:37","slug":"maimuna-y-la-mujer-consagrada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/noticias\/maimuna-y-la-mujer-consagrada\/","title":{"rendered":"Maimuna y la mujer consagrada!"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo las historias que hacen parte de nuestros mas dulces recuerdos tienden aenriquecerse y transformarse; bien lo dice el autor del Maestro de Ilusiones al hablar de la obra maravillosa de Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos al reescribir en sus historias plagadas de dolor, el proyecto mas revolucionario de toda la historia: Un reino de amor, justicia, igualdad, el Reino de los Hijos de Dios. Consciente o inconscientemente reescribimos<br>nuestra historia con los hechos del presente que afectan las entra\u00f1as de nuestra sensibilidad, todas nos ayudan a crecer, sean ellas alegres o tristes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunos meses tuve un dialogo con una vieja hermosa \u201cvendedora de pescado\u201d que me hizo valorar y amar mucho mas mi vocaci\u00f3n de Mujer Consagrada al mas hermoso y fiel de los hombres; entre otras cosas hablamos sobre todo del porque nosotras no nos cas\u00e1bamos y por que ellas deb\u00edan casarse. Las palabras exactas que se entrecruzaron aquel d\u00eda, no son las mismas, cada vez que lo cuento me sale de distinta manera y hoy seguramente pasara as\u00ed, pero tratare de ser lo mas fiel posible a estas perlas de sabidur\u00eda que Dios me transmiti\u00f3 a trav\u00e9s de Maimuna.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la pregunta com\u00fan en muchos di\u00e1logos con nuestras mujeres: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu marido? \u00bf\u00c9l les permite salir de su pa\u00eds por tantos a\u00f1os? \u00bfY los hijos?\u201d. En alguna ocasi\u00f3n habremos escuchado que en esta cultura la mujer tiene un camino ya trazado: ser entregada a un hombre en matrimonio, para hacerlo feliz y para tener y criar sus hijos (los hijos son del marido) y no hay en la mayor\u00eda, signo de desaprobaci\u00f3n frente a esto, todas quieren aprender bien a cocinar, alg\u00fan oficio manual o un peque\u00f1o comercio para comprar la salsa del d\u00eda y darle gusto a su marido.<\/p>\n\n\n\n<p>Me sent\u00e9 al lado de Maimuna mientras limpiaba el pescado y me dijo lo siguiente: \u201cSolo al lado de un marido, las mujeres encontramos la sabidur\u00eda que todo ser humano debe conquistar en este mundo antes de ir al para\u00edso, por eso nosotras tenemos que casarnos\u201d; yo le hab\u00eda tratado de explicar que nosotras no est\u00e1bamos casadas con un hombre de esta tierra, sino que nos consagr\u00e1bamos a Dios en concreto a su Hijo Jesucristo; como ellas, para beber de su sabidur\u00eda y para hacerlo feliz! Pero que esta felicidad estaba representada en ser y hacer felices a todos los seres humanos, particularmente aquellos con quienes compart\u00edamos el d\u00eda a d\u00eda de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me responde Maimuna: \u201cMuy pocas mujeres en este mundo como ustedes, alcanzan la sabidur\u00eda sin un hombre de carne y hueso al lado; ustedes han sido dotadas de un don especial, para ser sabias por si mismas, sin un marido que se las trasmita\u201d. Esto fue todo, pero fue un momento que se quedo grabado en mi memoria, que confirma en la profundidad de mi alma el enorme sentido de nuestra consagraci\u00f3n y ese don del que ella habla: NUESTRA VOCACI\u00d3N A LA VIDA CONSAGRADA. Muchas mujeres de nuestro tiempo no necesitan de un marido para ser sabias, lo alcanzan con los estudios, los viajes, su trabajo, sus obras, pero nosotras la alcanzamos entregando libremente nuestra voluntad de amar al mas bello de todos los hombres, confiadas en la profundidad y fidelidad de su promesa de estar con nosotras hasta el fin de los tiempos; tratamos de hacer peque\u00f1as y grandes cosas para dar raz\u00f3n de nuestro ser de Consagradas y Operarias del Reino y buscamos a cada instante ser felices para manifestarle a nuestro pr\u00f3jimo cuan bello, bueno, noble y justo es el Hombre al que amamos. <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de diez y ocho a\u00f1os, muchas cosas han cambiado en mi vida, m\u00e1s de lo que una se pueda imaginar, vivencias felices y tristes, unas f\u00e1ciles de digerir como el agua y otras duras y tenazmente complicadas como los cardos, pero en todas un llamado a ser m\u00e1s sabias, m\u00e1s fieles, m\u00e1s felices, m\u00e1s de Jes\u00fas, m\u00e1s convencidas y convencedoras que nuestra vida consagrada hoy m\u00e1s que nunca es un camino hacia la felicidad que nunca disminuye, que crece y se ha de manifestar en la vivencia fiel y gozosa de nuestra CONSAGRACI\u00d3N, al ejemplo de Francisco y Bernarda, Jesucristo nos ha privilegiado con modelos de vida tan claros, tan sabios, tan simples que nos recuerdan a cada instante las sendas que hemos de seguir para conquistar la sabidur\u00eda que nos hace grandes delante de Dios aunque peque\u00f1os y muchas veces insignificantes a los ojos humanos \u00a1Animo! El mundo y la humanidad entera espera de nosotras signos de esperanza, semillas de ilusi\u00f3n para dar sentido a su caminar de cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Por: Hna. Janeth Patricia Aguirre<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"745\" height=\"745\" data-id=\"2496\" src=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-2.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2496\" srcset=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-2.jpeg 745w, https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-2-480x480.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 745px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"602\" data-id=\"2495\" src=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-3.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2495\" srcset=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-3.jpeg 768w, https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-3-480x376.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 768px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"725\" height=\"492\" data-id=\"2494\" src=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-4.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2494\" srcset=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-4.jpeg 725w, https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/06\/1-4-480x326.jpeg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 725px, 100vw\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace algunos meses tuve un dialogo con una vieja hermosa \u201cvendedora de pescado\u201d que me hizo valorar y amar mucho mas mi vocaci\u00f3n de Mujer Consagrada al mas hermoso y fiel de los hombres; entre otras cosas hablamos sobre todo del porque nosotras no nos cas\u00e1bamos y por que ellas deb\u00edan casarse. Las palabras exactas que se entrecruzaron aquel d\u00eda, no son las mismas, cada vez que lo cuento me sale de distinta manera y hoy seguramente pasara as\u00ed, pero tratare de ser lo mas fiel posible a estas perlas de sabidur\u00eda que Dios me transmiti\u00f3 a trav\u00e9s de Maimuna.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2493,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"1200","footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-2492","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2492"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2492\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2498,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2492\/revisions\/2498"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2493"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}