{"id":2426,"date":"2023-05-26T12:20:00","date_gmt":"2023-05-26T17:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=2426"},"modified":"2023-05-26T14:55:12","modified_gmt":"2023-05-26T19:55:12","slug":"la-solemne-celebracion-eucaristica-apertura-del-ano-centenario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/noticias\/la-solemne-celebracion-eucaristica-apertura-del-ano-centenario\/","title":{"rendered":"La Solemne Celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica &#8211; Apertura del A\u00f1o Centen\u00e1rio."},"content":{"rendered":"\n<p>La Solemne Celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica fue presidida por Monse\u00f1or Carlos Jos\u00e9 Ruiseco Vieira, Arzobispo em\u00e9rito de Cartagena. Estuvieron presentes el Arzobispo de Cartagena, Mons. Francisco Javier M\u00fanera Correa, el Clero y el Seminario Mayor San Carlos Borromeo de la Arquidi\u00f3cesis; Hna. Marelvi Cecilia Buelvas Mendoza, Animadora General, algunas hermanas de los Gobiernos, General y Regionales de Colombia, las Hermanas del Centro de Espiritualidad y de las Fraternidades de Cartagena.<\/p>\n\n\n\n<p>Iniciamos la celebraci\u00f3n, con la Solemne \u201cApertura de la Puerta del Santuario\u201d, como nos dice el libro del Lev\u00edtico: \u201cEs una fiesta en honor al Se\u00f1or, y todo el pueblo se reunir\u00e1 para adorar solemnemente al Se\u00f1or. Es una fecha memorable, y debe ser anunciada por medio del sonido de trompetas\u201d (Lev. 23, 23-24).<\/p>\n\n\n\n<p>La Homil\u00eda pronunciada por Monse\u00f1or Carlos Jos\u00e9 Ruiseco Vieira, Arzobispo em\u00e9rito de la Arquidi\u00f3cesis de Cartagena.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra Santa y todos los bienaventurados, tienen dos vidas: la de la Tierra &#8211; que nos la relatan los bi\u00f3grafos y la del Cielo, que est\u00e1 en las manos de Dios y es deleite para los \u00e1ngeles y gracia para los humanos creyentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, las dos vidas se apoyan y se proyectan mutuamente. Mientras la santa est\u00e1 atada a las circunstancias del cuerpo, su alma &#8211; marcada por la fe y alimentada por la Eucarist\u00eda- se recrea en ese cielo al que tiende su amor; y despu\u00e9s, -al experimentar la pascua y volar al lugar del cielo preparado por Dios, para ella- esa misma alma sigue conectada a las personas, lugares y eventos de la historia vivida, en la etapa de su vida mortal.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy nos reunimos cabe al santuario donde su cuerpo testifica su vida terrena y prenuncia su vida celeste. Aqu\u00ed, a su lado y bajo su protecci\u00f3n estamos orando y meditando: sus hijas, las religiosas Franciscanas de Mar\u00eda Auxiliadora, sus protegidos, los sacerdotes de Cartagena, y sus devotos, familias, individuos e instituciones, los seminaristas de diversas di\u00f3cesis y los que han sido honrados con favores de la Santa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hagamos un paralelismo entre los 76 a\u00f1os de vida terrena de La Madre Mar\u00eda Bernarda y los 99 subsiguientes a su muerte. La etapa terrestre se refleja en su vida celestial y, a su vez, esta etapa se configura en la primera.<br>Enmarcamos su vida terrenal desde el 28 de mayo de 1848, nacimiento de Verena B\u00fctler M\u00fcller en Auw, hasta el 19 de mayo de 1924, nacimiento para el cielo de una santa, que calificamos de: profeta, maestra y madre de religiosas y juventudes.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza entonces la vida celestial de Mar\u00eda Bernarda del Sagrado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, que contin\u00faa por noventa y nueve a\u00f1os cumplidos hoy, y con la Providencia Divina, se seguir\u00e1 celebrando en la Gloria de Dios, por \u00e9pocas que nosotros apenas alcanzamos a vislumbrar.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de Verena-Bernarda en la Tierra, recorri\u00f3 varias facetas, todas ellas dirigidas por la sabidur\u00eda de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue la ni\u00f1a suiza alegre y cumplidora del deber; la hija y hermana de un hogar cristiano, formado por el padre, la madre, cuatro ni\u00f1as y cuatro muchachos.<\/p>\n\n\n\n<p>La jovencita a quien la Iglesia orient\u00f3 por caminos muy espec\u00edficos, desde las caricias que suele hacer Dios a las almas privilegiadas, hasta los momentos especiales, en que el Esp\u00edritu Santo le fue manifestando su doble vocaci\u00f3n de oraci\u00f3n y de apostolado, en modelos diferentes, vocaci\u00f3n a la que la Providencia la destinaba y que se concreta en la bondad, seg\u00fan escrib\u00eda ella misma: &#8220;Yo ten\u00eda grande comprensi\u00f3n para todo lo bueno; mi alma se sent\u00eda arrebatada al o\u00edr, as\u00ed fuera de paso, una palabra de aliento hacia el bien&#8221;. (Beda Mayer, p\u00e1g. 23)<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s fue la Religiosa observante del presente, pero inquieta del futuro, que no dud\u00f3 en hacerle caso a Dios que le iba cambiando su proyecto de vida, con sabidur\u00eda, s\u00ed, pero sin consultarle.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue la Misionera, la que escuch\u00f3 con atenci\u00f3n la comisi\u00f3n del Salvador: \u201cVayan por todo el mundo, hagan disc\u00edpulos en todas las naciones, ens\u00e9\u00f1enles lo que yo les he ense\u00f1ado, baut\u00edcenlos y est\u00e9n seguros de que yo estar\u00e9 con ustedes todos los d\u00edas\u201d (Mt. 28, 19.20).<\/p>\n\n\n\n<p>Fue la Fundadora, que supo trabajar en equipo y lleg\u00f3 a Ecuador, con las primeras cohermanas para despu\u00e9s arraigar en nuestra Cartagena y, de aqu\u00ed, a otros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue la Santa que la Iglesia supo inscribir en el cat\u00e1logo de los que escucharon y cumplieron la voz de Dios, la llamada a la perfecci\u00f3n personal y al servicio del pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se habla de personas c\u00e9lebres, se suele decir: Exhal\u00f3 el \u00faltimo suspiro; pero cuando se trata de santos, usamos la palabra que el evangelio nos trae con respecto al Se\u00f1or Jesucristo: \u201cEntreg\u00f3 su esp\u00edritu en manos de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese momento que vivieron con dolor y tambi\u00e9n con admiraci\u00f3n las Hermanas, los fieles de Cartagena y el Arzobispo con sus Sacerdotes, fue consignado por escrito por el bi\u00f3grafo, Sacerdote Capuchino Fray Beda Mayer. Escuchemos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLlamaron al Padre Efr\u00e9n Bernheim, su confesor, conforme lo hab\u00eda deseado, \u00e9l mismo. Se present\u00f3 a la una de la madrugada; hasta entonces, la Madre Bernarda hab\u00eda permanecido con los ojos bajos, como sin sentido, pero al entrar el confesor, abri\u00f3 los ojos enseguida, pues sent\u00eda su presencia. El Padre le dio nuevamente la absoluci\u00f3n sacerdotal, y mientras una de las Hermanas le sosten\u00eda la vela encendida, en las manos fr\u00edas, comenz\u00f3 la recomendaci\u00f3n del alma. Hizo con la Madre actos de fe, esperanza y caridad, y rez\u00f3 el Credo. Alrededor del lecho de la moribunda se hab\u00edan reunido tosas las Hermanas, acompa\u00f1\u00e1ndola con sus oraciones y derramando abundantes l\u00e1grimas.<br>El sacerdote le volvi\u00f3 a dar r\u00e1pidamente la absoluci\u00f3n y la bendici\u00f3n. Esto era lo que esperaba; respir\u00f3 unas cuantas veces levemente, dio un suave suspiro y el coraz\u00f3n fuerte de la Madre Bernarda termin\u00f3 de sufrir. Su alma compareci\u00f3 ante Aquel a quien \u00fanicamente hab\u00eda amado y deseado. Era el 19 de mayo de 1924, a las cinco de la ma\u00f1ana, precisamente a la hora en que durante tantos a\u00f1os hab\u00eda recibido la sagrada comuni\u00f3n. Para completar 76 a\u00f1os de su vida, le faltaban seis d\u00edas. De estos a\u00f1os hab\u00eda vivido la Madre Bernarda 56 en la Orden Ser\u00e1fica y de ellos 38 en las Misiones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la ascensi\u00f3n de su alma al cielo, comenz\u00f3 para ella, la triple tarea que corresponde a todos los santos: dar gloria a Dios Creador y Redentor; ser modelo asequible para los mortales e interceder ante Dios por los necesitados de protecci\u00f3n divina, a los que llamamos devotos.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos considerar estos cien a\u00f1os, agrupados en tres per\u00edodos, correspondientes a tres \u00e9pocas que la Iglesia, junto con el Mundo, han experimentado; cada una corresponde aproximadamente a 33 a\u00f1os, la edad de Cristo. En todos estos tres per\u00edodos, la proyecci\u00f3n de Santa Mar\u00eda Bernarda sobre nuestra tierra, se ha manifestado de manera especial, en la vida y ministerio de los Sacerdotes que la han invocado y que han recibido su protecci\u00f3n. Se cumple as\u00ed lo que ella misma escribi\u00f3: &#8220;Por medio del Sacerdote el mundo ha de ser renovado y salvado; y esto en uni\u00f3n de las almas v\u00edctimas que el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas escoge para ese fin&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuestra santa sabemos que fue una \u201cAlma V\u00edctima\u201d; ella no aprendi\u00f3 doctrinas en la universidad, sino que, al estilo de Juan Evangelista, se entreg\u00f3 como v\u00edctima al Coraz\u00f3n del Salvador y recibi\u00f3 de \u00e9l, un doble don: \u201cPoner por escrito lo que \u00c9l le inspiraba y aplicar su condici\u00f3n de v\u00edctima, en intercesi\u00f3n por la vida y el Ministerio Sacerdotal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideremos la primera, de las tres fases, entre los a\u00f1os 1924 y 1957 que comprende la Segunda Guerra Mundial, con todas las circunstancias de carencias e inquietudes; las religiosas y los religiosos extranjeros sufrieron en carne propia, las dificultades que les infring\u00edan las potencias que cre\u00edan ser due\u00f1as del mundo. La Arquidi\u00f3cesis estaba pastoreada por los arzobispos Pedro Ad\u00e1n Brioschi y Jos\u00e9 Ignacio L\u00f3pez Uma\u00f1a, varones sacrificados que recorr\u00edan su dispersa feligres\u00eda a lomo de mula o remo de canoa. M\u00e1s tarde, se multiplicaron las sedes episcopales, habi\u00e9ndose organizado las de: San Andr\u00e9s, el San Jorge y Barranquilla.<br>Los sacerdotes ordenados en esa \u00e9poca, eran formados en el Seminario de San Carlos Borromeo, restaurado por el santo obispo Eugenio Biffi. Yo les pongo de tarea a los seminaristas de Sincelejo y Monter\u00eda, ir a conocer a las estatuas del P. Berzal en Lorica o del P. Percy en Coroza -Qu\u00e9 ejemplo nos dan esos pastores de los tiempos sin electricidad, y, por supuesto, sin los medios electr\u00f3nicos de hoy. Y la Madre Bernarda desde el cielo, se esmeraba en proteger a sus hijos Sacerdotes que ella misma hab\u00eda conocido y cuidaban espiritualmente de sus hijas, las Religiosas Franciscanas.<\/p>\n\n\n\n<p>En esos a\u00f1os, el Se\u00f1or propici\u00f3 dos acontecimientos: la introducci\u00f3n y progreso inicial de la Causa de Can\u00f3nizaci\u00f3n desde 1935 y el doble traslado de las veneradas reliquias de la Sierva de Dios Mar\u00eda Bernarda, primero del cementerio a la Obra P\u00eda (1926), y luego en solemne procesi\u00f3n, de all\u00ed hasta el lugar donde nosotros nos encontramos (1956).<\/p>\n\n\n\n<p>Una segunda etapa, m\u00e1s cercana a nosotros es la de los a\u00f1os 50 a 90. Comprende la \u00e9poca bendecida del Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano Segundo y el tiempo de su consiguiente hijo ilegitimo el Postconcilio.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1nto gan\u00f3 la Iglesia en esos a\u00f1os, \u00a1cu\u00e1ntas cosas se innovaron, \u00a1c\u00f3mo nos hicimos disc\u00edpulos del Papa Bueno, Juan XXIII! Pero tambi\u00e9n, c\u00f3mo sufri\u00f3 la Iglesia toda ella (la jerarqu\u00eda, los pastores y las ovejas) ante los errores de interpretaci\u00f3n, la deserci\u00f3n de muchos presb\u00edteros que, desorientados, se interrogaban: Yo para qu\u00e9 me orden\u00e9&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Me pregunto: \u00bf<em>c\u00f3mo hizo la Santa Bernarda para frenar caprichos y para atraer a los buenos<\/em>? Fue entonces cuando comprendimos y nos dimos cuenta de que, fidelidad sacerdotal significaba, fe pr\u00e1ctica en la Eucarist\u00eda y devoci\u00f3n confiada y filial a la Madre de Dios. As\u00ed, por gracia de Dios se ha curado el malestar del Postconcilio.<\/p>\n\n\n\n<p>De contraparte, Dios bendijo nuestra Iglesia con acontecimientos que positivamente perduran: <em>En 1959 el Papa Juan XXIII aprueba los escritos de la Sierva de Dios y en 1974 el Papa Pablo VI autoriza formalizar la Causa de Canonizaci\u00f3n.<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia en nuestras di\u00f3cesis progresaba. En ellas, la pastoral vocacional se incrementaba. En 1965 se cre\u00f3 el Seminario Regional Juan XXIII y se pusieron las bases de nuestro querido Seminario Provincial San Carlos Borromeo, orgullo de los innumerables sacerdotes egresados y hogar bendito de los seminaristas de las seis di\u00f3cesis, de este lado del Caribe. Muchos sacerdotes realizaron estudios de especializaci\u00f3n y ellos levantaron templos e instituciones de grandes frutos para la Iglesia. Entre tanto la Madre Mar\u00eda Bernarda se solazaba en estos hijos consagrados a Dios en el sacerdocio, para servicio del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer periodo de la vida de Santa Bernarda en el cielo, lo estamos culminando nosotros, al celebrar el Centenario con el \u201c<em>A\u00f1o Jubilar<\/em>\u201d. Le decimos a Dios: Gracias por haber sido tan generoso con nosotros. Gracias por habernos dado esta Madre que nos ense\u00f1a y nos protege. Gracias por otorgarnos, en sacramento de fraternidad, a estas Religiosas Franciscanas que, como repet\u00eda yo en tiempo pasados, &#8220;<em>Est\u00e1n cosidas a la historia de la Iglesia de Cartagena<\/em>&#8220;. Son nuestras hermanas y por eso, nosotros vivimos el sacerdocio confiados en que, el ideal de la vida religiosa y la consagraci\u00f3n episcopal, son paralelos ofertorios de vidas que Dios acoge en sacrificio de olor de santidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo per\u00edodo, del a\u00f1o 1990 al actual, se adorn\u00f3 con las dos fechas por a\u00f1os anheladas: la <em>Beatificaci\u00f3n<\/em>&nbsp;(29 de octubre de 1995) y la <em>Canonizaci\u00f3n<\/em>&nbsp;(12 de octubre de 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>No hay otra Di\u00f3cesis en Colombia, que conserve los cuerpos de dos santos canonizados, y no hay jurisdicci\u00f3n que se acoja al patrocinio de una santa, que todav\u00eda vive entre nosotros pues recorri\u00f3 las calles de la ciudad y evangeliz\u00f3 la poblaci\u00f3n juvenil, de quienes llegan a celebrar su centenario.<\/p>\n\n\n\n<p>Y para colmo de gratitud a Dios, el Se\u00f1or Arzobispo Francisco Javier M\u00fanera Correa, ha obtenido de la Santa Sede <em>el privilegio de un \u201cA\u00f1o Jubilar\u201d que se inicia hoy para purificar las conciencias de los fieles creyentes que acudir\u00e1n a la Madre Iglesia, en este Santuario de Santa Mar\u00eda Bernarda, y recibir\u00e1n las m\u00e1s especiales bendiciones que la Misericordia Divina puede otorgar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Perm\u00edtanme concluir con un p\u00e1rrafo de mi intervenci\u00f3n en este mismo lugar, el d\u00eda en qu\u00e9 nos gozamos con la Beatificaci\u00f3n de nuestra santa, constituida Patrona de los presb\u00edteros de Cartagena y su Provincia.<\/p>\n\n\n\n<p>Madre Bernarda, Madre de los Sacerdotes, que demostraste tu afecto evang\u00e9lico por los \u201cUngidos del Se\u00f1or\u201d y prometiste pasar\u00edas tu cielo orando por los sacerdotes hasta el final de los tiempos, mira de manera especial a los sacerdotes de la Arquidi\u00f3cesis que se te consagran y te eligen como Patrona y Protectora ante Dios; son tus hijos predilectos;los presb\u00edteros ancianos y enfermos que ya entregaron a Dios lo mejor de su vida.los reci\u00e9n ordenados, que, con ardor juvenil, quieren servir incondicionalmente y en forma ingeniosa a Dios y a la Iglesia;los que sufren por las incomprensiones y dificultades del camino ministerial;los que son asaltados por dudas y tentaciones:y los que quieren ser fieles a sus compromisos de perfecci\u00f3n personal y de servicio al pueblo del Se\u00f1or. Prot\u00e9gelos a todos y comun\u00edcale a cada uno, la palabra oportuna que Dios te sugiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias sean dadas a Dios todopoderoso que, mediante su Iglesia, ha permitido este gran gozo a nuestra ciudad y di\u00f3cesis. Que la Iglesia Particular de Cartagena y la Congregaci\u00f3n de Hermanas Franciscanas Misioneras de Mar\u00eda Auxiliadora, formemos un \u00fanico y unido coraz\u00f3n, que constituya el objeto de amor de nuestra com\u00fan Madre, Santa Mar\u00eda Bernarda B\u00fctler del Sagrado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasemos ahora hermanos, a lo que vinimos: a ofrecer al Padre Dios, el Sacrificio Eucar\u00edstico de su hijo Jesucristo, que nos redime y nos santifica. <\/p>\n\n\n\n<p>Que as\u00ed sea. Concluy\u00f3 Monse\u00f1or.          <\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda: Una Alma V\u00edctima &#8211;  P. Mayer Beda ofmcap. <\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la Solemne Celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica en el Santuario, todos los participantes: Sacerdotes, Seminaristas, Hermanas, Postulantes y amigos, se dirigieron a la Casa de Encuentros \u201cMadre Bernarda\u201d, para el momento festivo del compartir.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"773\" height=\"1024\" data-id=\"2433\" src=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura01-773x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2433\" srcset=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura01-773x1024.jpg 773w, https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura01-480x636.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 773px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"600\" data-id=\"2432\" src=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2432\" srcset=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura02.jpg 900w, https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura02-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"600\" data-id=\"2430\" src=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2430\" srcset=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura03.jpg 900w, https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura03-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"600\" data-id=\"2431\" src=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura05.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2431\" srcset=\"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura05.jpg 900w, https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/wp-content\/uploads\/sites\/2\/2023\/05\/apertura05-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 900px, 100vw\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs una fiesta en honor al Se\u00f1or, y todo el pueblo se reunir\u00e1 para adorar solemnemente al Se\u00f1or. 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