{"id":1732,"date":"2022-10-17T05:00:00","date_gmt":"2022-10-17T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=1732"},"modified":"2022-10-14T20:55:55","modified_gmt":"2022-10-15T01:55:55","slug":"el-sabio-y-la-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/mensajes\/el-sabio-y-la-casa\/","title":{"rendered":"El sabio y la casa"},"content":{"rendered":"\n<p>Un d\u00eda, la soledad llam\u00f3 a la puerta de un gran sabio. \u00c9l la invit\u00f3 a entrar. Poco despu\u00e9s, se fue decepcionada. Hab\u00eda descubierto que no pod\u00eda capturar a ese ser bondadoso, pues nunca estaba solo, siempre lo acompa\u00f1aba el amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En otra ocasi\u00f3n, la ilusi\u00f3n tambi\u00e9n llam\u00f3 a la puerta de aquel sabio. La invit\u00f3 amorosamente a su humilde morada. Poco despu\u00e9s, sali\u00f3 corriendo gritando que estaba ciega. El coraz\u00f3n del sabio estaba tan luminoso de amor que hab\u00eda eclipsado su propia ilusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro d\u00eda apareci\u00f3 la tristeza. Antes de que llamara a la puerta, el sabio asom\u00f3 la cabeza por la ventana y le dedic\u00f3 una sonrisa grandiosa. Tristeza se retir\u00f3, dijo que hab\u00eda sido un error y fue a llamar a otra puerta que no estaba tan iluminada.<\/p>\n\n\n\n<p>La fama del sabio crec\u00eda y cada d\u00eda llegaban nuevos visitantes que pretend\u00edan conquistarlo en nombre de la tentaci\u00f3n. Un d\u00eda era desesperaci\u00f3n, al siguiente era impaciencia. Luego vino la mentira, el odio, la culpa y el enga\u00f1o. Pura p\u00e9rdida de tiempo: el sabio invit\u00f3 a todos a pasar y se fueron decepcionados con el saldo de esa alma bondadosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, un d\u00eda la muerte llam\u00f3 a su puerta. \u00c9l la invit\u00f3 a entrar. Sus disc\u00edpulos esperaban que ella huyera en cualquier momento, eclipsados \u200b\u200bpor el amor del maestro. Sin embargo, esto no sucedi\u00f3. Pas\u00f3 el tiempo y ni ella ni el sabio aparec\u00edan. Los disc\u00edpulos, llenos de miedo, entraron en la humilde casa y encontraron el cad\u00e1ver de su maestro tirado en el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzaron a llorar cuando vieron que el querido maestro se hab\u00eda ido con su muerte. Al mismo tiempo, la ilusi\u00f3n, la soledad y todos los dem\u00e1s servidores de la ignorancia que nunca antes hab\u00edan logrado permanecer en esa habitaci\u00f3n entraron en la casa. La tristeza de los disc\u00edpulos hab\u00eda abierto la puerta y los retuvo adentro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MORALEJA DE LA HISTORIA<\/strong>: <\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos a quienes invitamos entran a nuestra morada, pero solo aquellos que encuentran un ambiente adecuado para establecerse permanecen con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:15px\"><strong>Fuente<\/strong>: Autor desconocido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un d\u00eda, la soledad llam\u00f3 a la puerta de un gran sabio. \u00c9l la invit\u00f3 a entrar. Poco despu\u00e9s, se fue decepcionada. Hab\u00eda descubierto que no pod\u00eda capturar a ese ser bondadoso, pues nunca estaba solo, siempre lo acompa\u00f1aba el amor de Dios. 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