{"id":1215,"date":"2022-08-02T01:01:00","date_gmt":"2022-08-02T06:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/?p=1215"},"modified":"2022-08-02T07:41:22","modified_gmt":"2022-08-02T12:41:22","slug":"fiesta-de-la-porciuncula-el-perdon-de-asis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscanas.org\/portal\/lamerica\/noticias\/fiesta-de-la-porciuncula-el-perdon-de-asis\/","title":{"rendered":"Fiesta de la Porci\u00fancula: El Perd\u00f3n de As\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p>A finales de julio de 1216, Francisco, en compa\u00f1\u00eda del hermano Maseo, se dirigi\u00f3 a Perusa a visitar al reci\u00e9n electo Pont\u00edfice el Papa Honorio, y para pedirle el perd\u00f3n y la indulgencia plenaria en favor de los pecadores contritos que visitasen la iglesita de la Porci\u00fancula.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa otorg\u00f3 oralmente el &#8220;perd\u00f3n&#8221; o Jubileo. Y el d\u00eda 2 de agosto de ese a\u00f1o de 1216, en Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles, Francisco dio la gran noticia a las personas reunidas. Este hecho dio origen a la &#8220;Indulgencia de la Porci\u00fancula&#8221; o &#8220;Perd\u00f3n de As\u00eds&#8221; que los Papas otorgaron a la Orden y que puede ofrecerse en todas las Iglesias franciscanas el d\u00eda 2 de agosto, hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Para nosotros, franciscanas y franciscanos, la Porci\u00fancula es muy entra\u00f1able. All\u00ed fue el encuentro de Francisco con el Evangelio, fue una de las tres iglesias que Francisco restaur\u00f3, y despu\u00e9s de Rivotorto, fue el primer lugar donde vivieron Francisco y sus hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Porci\u00fancula, hoy, es cuna de la Orden Franciscana y nos recuerda los inicios, la fraternidad primitiva: La vida de penitencia, oraci\u00f3n, fraternidad, pobreza, trabajo, servicio a los dem\u00e1s\u2026La Porci\u00fancula es \u201cel santuario de la misi\u00f3n\u201d. a sus hermanos a predicar y aqu\u00ed regresaban para fortalecerse en el encuentro fraterno y la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Porci\u00fancula es tambi\u00e9n el santuario del perd\u00f3n. El inter\u00e9s de Francisco por obtener la \u201cindulgencia\u201d para todos los que llegaran a la capilla, es un signo claro de su amor por los pecadores y de su capacidad de perdonar.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco, var\u00f3n plenamente apost\u00f3lico, movido por su amor al hombre, no descans\u00f3 hasta que el Papa Honorio le otorg\u00f3 el Perd\u00f3n de As\u00eds o la Indulgencia de la Porci\u00fancula. El amor de Dios no tiene fronteras, sus brazos abarcan el mundo entero, el hombre pecador puede recibir siempre su perd\u00f3n. Actualicemos nosotras este amor misericordioso de Dios, que Francisco siempre lo une a su misi\u00f3n de paz, a trav\u00e9s de esta celebraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Del Diploma de Teobaldo, Obispo de As\u00eds.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El bienaventurado Francisco, levant\u00e1ndose de madrugada, llam\u00f3 al hermano Maseo y le cont\u00f3 la visi\u00f3n que hab\u00eda tenido. Despu\u00e9s fueron ambos al Sumo Pont\u00edfice.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco dijo: \u201cSant\u00edsimo Padre, habiendo yo reparado una iglesita en honor de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, en la llanura de As\u00eds, suplico a vuestra Santidad se digne por el amor de Dios concederme la Indulgencia Plenaria\u201d.<br>Oyendo esto, el Papa respondi\u00f3: \u201cNo puedo conceder esto. No obstante, conviene que quien pide la Indulgencia se haga merecedor de ella. Dime Francisco: \u201c\u00bfpara cuantos a\u00f1os quieres la Indulgencia?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Respondi\u00f3 el siervo de Dios: \u201cBeat\u00edsimo Padre, plazca a vuestra Santidad darme no a\u00f1os sino almas\u201d. Respondiendo el Papa que no comprend\u00eda su petici\u00f3n. Francisco le dijo: \u201cYo quiero, si le place a vuestra Santidad, que cualquier persona que vaya a aquella iglesita, confesado y contrito, sea absuelto de todos sus pecados, de la culpa y de la pena, en el cielo y en la tierra, desde el d\u00eda de su bautismo hasta el momento en que entre en dicha iglesita\u201d.<br>Entonces dijo el Santo Padre: \u201cCosa grande es esta que pides, Francisco, y no es costumbre de la corte romana conceder tal indulgencia\u201d. A lo que respondi\u00f3 el bienaventurado Francisco: \u201cEsto que yo pido no lo pido por mi mismo sino por aquel que me lo ha ordenado, es decir, nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d.<br>Entonces el Papa, inspirado por Dios, respondi\u00f3 con presteza: \u201cCon agrado os concedo la Indulgencia Plenaria que solicit\u00e1is\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><br>V. En alabanza de Cristo y de su siervo Francisco. R. Am\u00e9n<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p> el d\u00eda 2 de agosto de ese a\u00f1o de 1216, en Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles, Francisco dio la gran noticia a las personas reunidas. 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